sábado, 23 de marzo de 2019

POR ESO ESTOY AQUÍ



  

Mi poema, finalista  en el Certamen de Poesia Fernando Calvo 2019 de 
TORREJON DE ARDÓZ



Hubo un tiempo

un tiempo de música y silencios

un tiempo sin relojes,

en el que moldear la palabra

era oficio de titanes



Pero ahora aquí estoy

a la sombra de los dioses

con mi escaso equipaje de ceniza

dispuesto a dialogar con el vacío

para que los muertos me entiendan.



Aquí traigo mi obra,

efímera sombra entre las sombras



Hasta aquí,

hasta esta eternidad sin límites

donde se pierden

la palabra, el tiempo y el olvido

me han traído mis pies,

desnudos ya de huellas

desiertos de ambición y de futuro.



Porque hubo un tiempo de creación y de discordia

en que la esperanza y la amnesia se aliaron, 

la fe me dio la espalda,

la caridad como el papel, se quedó en blanco,

y el entorno, oscurecido por la luz

me fue cerrando puertas y ventanas.



Por eso estoy aquí, a la sombra de los dioses

donde ya todo es pasado,

donde solo se entienden los silencios.

miércoles, 20 de febrero de 2019

CAFARNAUM por José María Garrido



“Desgraciadamente
 no conozco a Mons. 
Santiago Agrelo, ni 
es amigo mío, si bien 
dado como escribe y
 lo que dice seria 
para mi un honor contarlo
 entre mis amigos,”




Sobre la mesa, que no consigue sepáranos, ordenadas tal vez por fechas, observo varios grupos de revistas a todo color.
A través de sus gafas de montura fina, él, descarga su mirada tranquila de franciscano sobre ojos. Es una mirada de amigo.
- ¿Has visto pelicula “Cafarnaúm”?
Yo tímidamente, ascendiendo por un camino desconocido voy subiendo mi mirar hasta sus ojos, y me detengo en esa cruz que cuelga de su pecho me recuerda a quien tengo delante.
- No sabía que los arzobispos fueseis al cine.
- Eso no es pecado -, me dice Santiago entre sonrisas. A veces sacamos tiempo para ir al cine o hablar con escritores existencialistas como tú.
- ¿De qué trata? – le pregunto esperando que no me devuelva una respuesta espejo.
- Es una pelicula del año pasado, y de ella me ha impresionado la valentía de su directora, la libanesa Nadine Labaki, y la fuerza de Zain para sobrevivir. Tienes que ir a verla y luego comentamos. 
- ¿Por qué?
- Toca la esencia de mi regla, pero dime, ¿escribirás algo sobre esto? Mira.
Es una revista pequeña. El artículo se titula “Pánico”
Es suyo.
Tardo pocos minutos en leerlo.
Se acerca; se caen todas las murallas; ante mí, en silencio, mi amigo el arzobispo mirándome a los ojos, las campanas llamándome, el agnosticismo sin fronteras, ausencia de Dios y retumban sus palabras:

 “Vuelve la cal viva y las cizallas, la mierda ¡y la sangre!, las armas con que los emigrantes ponen en peligro la vida de los agentes de la guardia civil. Vuelve el “miedo al emigrante”, se habla incluso de “pánico justificado”.
Vuelven las insinuaciones, las medias verdades, y después de ensuciar sin piedad la imagen de los emigrantes, de todos los emigrantes, se abre un paréntesis para meter en él con calzador el adjetivo “humanitario”, con el que nos limpiamos las vergüenzas, que no la conciencia.
Una sola de esas muchas palabras que la información utiliza, ahoga en cal viva la vida de centenares de personas, y cubre de sangre y de suciedad sus cuerpos.
Yo sé de la vulnerabilidad sin protección ninguna de esos chicos: sé que tienen derechos pisoteados sistemáticamente, y sé que no van armados, y sé que, si quieren pasar la frontera, tendrán que forzar la valla y vencer la oposición de las fuerzas del orden, y sé que luego les van a acusar de violentos por haberlo hecho, y sé que nadie va a recordar la violencia continuada que se ejerce contra ellos, violencia que, sin que ningún hospital pueda dar testimonio de ello, les dejará secuelas físicas o psíquicas para toda la vida…”
Santiago Agrelo Martínez, arzobispo de Tánger.
Misioneros Javerianos año XVI. n 513.

- ¿Cómo voy yo a escribir un artículo como ese?  Tendría que creer, tendría que haber vivido.
-  Escucha la voz de Zain, el niño de doce años, luego siéntate y escribe.
- Creo que, ante su voz, ante su música, se borrarán todas las letras.
- Tal vez entonces, tus palabras y el silencio se convertirán en bombas de paz y de acogida. Ya sabes, me quedo esperando la luz de tus letras, la paz de tus caminos.
Se levanta con él una atmosfera de paz y de sosiego, que inunda toda la estancia, mientras vuelvo a refugiarme en esa cruz que cuelga de su pecho, y me resisto a despedirme.
Mientras camino despacio hacia el hotel, la pluma y todas las hojas en blanco se amontonan en mi mente. Cafarnaúm y el pánico me atraen poderosamente, y vuelvo a ellos una y otra vez.
Ya en el hotel la pluma heredada de mi padre escribe de la mano de Monseñor Oscar Romero, aunque no sé distinguirla de la de Ignacio Ellacuría, y siento miedo.
¡Un miedo que seguramente no siente mi amigo Santiago, como no lo sintió Karol Wojtyla, cuando gritaba “! ¡No tengáis miedo!”, porque eso no era ya parte de su legendario “Teatro de la palabra” 
Pero el miedo es poderoso, infunde tanto miedo como una bala perdida.  De ahí el amplio silencio., y me pregunto, ¿Quién me empuja? ¿Mi amigo Santiago, un Dios en quien no creo, mi agnosticismo   o aquello que no quiero ver y que me envuelve?
Y llega la noche, y todo se ve más claro, y escribo, escribo, escribo.
Escribo con tinta negra.
Sé que Santiago me está mirando.
Y sigo escribiendo. ¿Acaso podría dejar de hacerlo?








martes, 12 de febrero de 2019

RAZONAMOR ALBERTO VICENTE MONSALVE (Descentrados 2018)






 A través de “la Tertulia Poetica el Desván” de Torrejón, hoy estrenando nueva sede en la Biblioteca Central Federico García Lorca, - ¿dónde mejor? -, me acerco sereno y con cautela a este libro, “Razonamor” (Descentrados 2018), de Alberto Vicente Monsalve, y descubro la obra de un maestro, en pleno significado de esa palabra, una sorpresa inmersa entre contrastes. El autor lo dice, pero dice lo que no es. Y lo dice al final, cuando concluye. “No es un poemario, aunque tenga mucha poesia; no es un libro gráfico, aunque tenga muchos dibujos.” Y también nos dice lo que es o quiere ser. Una propuesta, yo diría ya dentro de sus páginas, didáctica o pedagógica, o siendo aún más osado un juego simbólico con el autor, una provocación a la lectura, un acercamiento atractivo a diversas manifestaciones artísticas. Formas ancestrales, dibujos caóticos sujetos a la libre interpretacion del lector, sensaciones mágicas, combinaciones cabalísticas, en fin, parafraseando a Alberto, como curioso lector, me encuentro ante “Una propuesta que aúna lineas, imagenes, color y pequeños textos, apenas una frase, una oración un verso”






domingo, 27 de enero de 2019

EL ABUELO, de mi poemario VESTIDOS POR LANIEBLA




Era un día de niebla, 
una mañana
el viejo sol de Castilla no iluminaba su casa  
que era nueva.


Su boina le tapaba la cabeza
y no quería mirar al calendario
por si la muerte             
venía sin avisar a recogerle


Había construido su futuro, 
su pelo ya era blanco, 
las gafas necesarias

El periódico, 
las noticias ocultas de todos los vencidos
las trampas en las cartas y la cárcel.
los restos del hambre y la derrota.

Incapaz de sucumbir 
ni siquiera ante la muerte
que le iba siguiendo paso a paso
me contaba entre sus brazos 
historias más reales que los cuentos.

Levantado el puño hacia la luna
me hablaba de paseos sin despedida
de disparos perdidos en la sombra
de lágrimas que el tiempo haría olvidar.

No habían pasado los días del luto y del recuerdo

La gente iba de negro y escondida
la gente no hablaba no miraba.
tenía el miedo en los sentidos.

Era él, el abuelo, el luchador, 
el romántico invencible a pesar de la derrota
el que llevaba escondida en el alma la esperanza
el que mostraba la luz de la coherencia en cada voz

sábado, 19 de enero de 2019

LA ESCARCHA EN EL BRASERO


JOSÉ MARÍA GARRIDO   DE LA CRUZ , nació en Ávila en 1953, si bien, ha permanecido una gran parte de su juventud en la Galicia profunda, Orense, donde estudia el Bachillerato, antes de la era autonómica.


Discípulo de Laureano Prieto, Xoaquin Lourenzo, Xesus Ferro Couselo, y de Ramón Otero Pedrallo, conocidos puntales  de la Generación Nos. Pronto nace en él la afición por las letras.

Posteriormente se licencia en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid.

Ha recibido el XXI Premio de poesía SANTA TERESA  DE  JESUS de la Diputación de Ávila y ha publicado artículos y relatos en  distintas revistas y diarios de tirada nacional. Actualmente participa de forma activa en la tertulia Gerardo Diego del Café de Oriente,  y pertenece al Grupo de poesía del Círculo de Bellas Artes de Madrid.

Tiene publicadas dos obras de relatos breves, Horizonte al Noroeste, Vitruvio 2010 , y A salto de mata, Lastura 2017.  

En su vocación literaria cabe también el teatro, el ensayo, la novela y la prosa poética.




Contacto

JOSE MARIA GARRIDO

Facevoce   GIL HERNANDO DE SANTIAGO

Blog Atados al azar



Disponible en internet









Poemario



LA ESCARCHA ENEL BRASERO

editado por Escritores en Red,


PRESENTACIÓN 14 DE FEBRERO 2019 
19 H
Biblioteca pública Clara Campoamor Madrid
Dirige la tertulia  EVARISTO CADENAS 
Presenta ANA GALÁN VIGO
Con la voz de ADORACIÓN ROSADO MERCHÁ

            Se puede adquirir por internet :

 http://www.visionnet-libros.com/index.php?route=common/home









Una muestra de este poemario, 



SOY SOLO UN POEMA.


¡Alto!  ¡Detente y no me mates!
! Soy solo un poema,
 invoco tu clemencia,
aunque solo sea virtual y literaria!


Más allá del dolor de los autores, 
yo te indulto, 
en esta irónica hora tan poética.

Porque estás solo,  
desprovisto de fama y de grandeza…
por ser hijo de autor desconocido.

Porque escondes alma, fuerza y sentimiento,
y te opones a la crítica feroz, 
parcial y despiadada.

Porque bailas otro compás, 
al margen de escudos asonantes.

Vas oyendo, desiguales, los dardos 
según el blanco al que apunten cada tarde, 
y no bailas en lugares tan comunes,
pues ni cuentas, ni mides, ni blasfemas.

Tú, que no respetas las normas ortodoxas,
lo sé. Todos son motivos para un juicio,
razones de sentencias mortuorias.

Pero yo os lo ordeno, 
aunque acabéis como Pilatos, 
lavándoos la conciencia
entre lirios, premios y amapolas.

Y le indulto porque tiene algo más
que aire seco en los pulmones.



DONDE LA FRASE INVOCA SU DOLOR


No es el final, 
sólo apariencia, 
donde la frase invoca su dolor, 
donde se acaba el signo de la y duda. 

Es el borde del papel,  
el precipicio, 
aunque sé que hay palabras 
que se salvan 
escondidas detrás de los tinteros.

Palabras libres que huyen del olvido, 
que resisten al abismo y a la muerte, 
porque saben  
que el fin siempre es principio.

Porque saben  
que todo empieza de nuevo 
en este instante, 
a pesar de lo oscuro que amanece.


A CADA INSTANTE


A cada instante  
lo intento y caigo en el vacío.

Te miro a los ojos  
y sólo me queda rezar. 

Se me olvida el sueño 
cada noche 
orque ya no creo en tus manos, 
cansadas de dar tanto, sin pedir.

Porque ya no creo en tu voz,  
que calla y mira ciega. 
Se ha muerto la sonrisa. 
¿O fui yo quien la enterró?

Es la cuesta del peregrino que se alza. 
la muralla que nos ciega 
está ahí, 
y yo sin voz para llamarte. 

Y tú, 
en esa soledad que no mereces.  












 



Y SÓLO QUEDA EL HORIZONTE OSCURO


Ausente de luz 
otra vez se han muerto las ventanas, 
pero ahora ya soy algo.

Algo como un fuste con cabeza de retales, 
andrajos en la mente, 
sin brazos para hacer, 
ni pies para moverme, 
mi voz ya solo calla.

Y sólo queda el horizonte oscuro.



CÁLIDA LA TINTA


Escribía lento 
 para no acabar nunca el diario de una muerte.

Era cálida la tinta, 
iluminada la cocina por velas de ceniza 
y las cuatro hogueras del diablo.

También los cancerberos. 

Soñador 
hacía la cena en busca de la noche, 
con huevos y patatas imposibles, 
cuchara y tenedores ociosos, 
los platos desiertos de ironía, 
el agua tan pesada, el vino amargo. 

No había segundo plato. 
El tiempo robándome minutos, 
los vasos sin limpiar, 
la lu se iba cegando en la sartén, 
y las sombras, 
como un salmo, 
me dictaban el conjuro.

En el fogón es eterna la lucha y la derrota. 
La suerte me ha caído entre chubascos, 
llueve tal vez para limpiar la ausencia 
y al fin la tortilla al punto y bien servida.   

Todos a comer - dijo el diablo -  
y las sombras me pincharon 
poco a poco 
hasta dejarme reducido a grasa. 

Y no pregunté nada 
por si les había gustado la receta. 

Que digestión tan placentera 
provocó en ellos mi plato favorito. 
Pues vi más sombras 
que venían a buscar cuanto sobrara 
y sentí miedo por si aún tuviesen hambre.



LA ESCARCHA EN EL BRASERO


Me duele la escarcha en el brasero  
cuando siento desvanecerse el sueño, 
lento como un pizzicatto de ironía.

Me duelen las pavesas de dolor 
que se clavan como agujas, 
dejándome el alma atada a tu distancia.

La voz se me oscurece, 
cambia de color el firmamento, 
los buitres 
acuden al festín de mis despojos.

La viola sin consuelo 
adorna la mesa ya vacía 
y descansan heridas las palabras.

De sal me vuelvo, 
como estatua para verte, 
y la luz y la oscuridad me atacan 
atándome los pasos y el camino.

Espero tu regreso,  
robándole paciencia a lo imposible, 
porque aún me queda fuego en la mirada.







jueves, 3 de enero de 2019

AROMA A SELENNE Poemario de Ayla Selenne Por JOSÉ MARÍA GARRIDO








Es esta una obra de búsqueda, con la que la autora pretende darse respuesta a las preguntas universales a través de un lenguaje poético y filosófico. Basta sino, abrir la obra por la primera de sus páginas para contemplar una serie de símbolos que van a marcar el camino de todas sus letras. Entre el alfa y el omega, desde el principio al fin.

¿Hablamos de un libro simbolista, o más bien podría ser una forma encubierta y solapada de mostrar su intimidad? Y el título, ¿por qué aroma a Selene?  Tal vez sea esa huella agradable, ese recuerdo placentero que la autora quiere dejar en los lectores a través de sus pensamientos poéticos.

Ya sobre el papel en blanco, como en un escenario mágico, con los títulos de todos sus poemas, describe una coreografía, dibuja una danza y dice

“Aroma de claroscuros pincelando la alborada, / retazos de un mar de ensueños, / noches de amorren mi alma, / rayos de níveas promesas, / cánticos de esperanza / envolvedme en vuestras manos”

¿Qué es esto sino una súplica ante lo errático del camino?

Y es, - dirá la autora más tarde refiriéndose a la creación que -, “Nada existe tras los burdos barrotes de la inconmensurable mente que aplómala consciencia de todo lo increado empleándose en realizar el más grande de los actos.”

Ya en el primer poema aroma de claroscuros vemos dos matices que marcan su poética:  los barrotes de la mente, y lo absurdo de la vida y de la muerte. 
Siempre es bueno leer un libro, si bien para acercarse a estas lineas hay que estar dispuesto a bailar en un escenario de propuestas existenciales, tal vez a ritmo de un especial aroma poético. El aroma de Selenne.